Última

Introspección…

Pasado el túnel oscuro que nos lleva a la locura me deshago de mis pesares,

cuando después de un ruido ensordecedor nos aplasta un silencio rotundo,

que hace girar las palabras que nos sirven de sobra,

y que se escupen por si solas en forma de llamarada…

 

Tras días y noches de austera moral me arranco el orgullo,

que me devuelve la sensación agradable de ser quien soy,

cuando por más pérdida que me encuentre alguien me espera,

para recordarme que no estamos solos…

 

¡Qué soledad prematura! Que me da aire y que me ahoga…

Que me hace ver en días los años transcurridos…

Que hace de esta noche siniestra un pasadizo a la cordura,

donde vuelvo a ti…

 

Y en el umbral te encuentro caminando con los ojos sangrientos,

cansados de pelear con la sombra débil que siempre te acompaña,

cuando te aturden los malos presagios que aguardas,

y que nos convierte en seres vulnerables…

 

Recogimos juntos aquellos pedazos que quedaban después de la batalla,

Y nos sentimos victoriosos…

Tu espacio, Su frontera…

Nota: Este poema me lo regaló un buen amigo. Se denomina a él mismo como payaso, y es que allí por dónde va el espectáculo da, alguien para no tomarse en serio a primera vista… Sin embargo, aquellos que lo conocen realmente sabrán que detrás de esa sonrisa disfrazada se encuentra una persona llena de sensibilidad y esto es sólo una pequeña muestra de ello…

Poema de Marcos Ulises Trujillo Macías

¡Cuánto dolor en un espacio vacío!

Parece que tu mañana se inunda de ocaso…

Cuándo buscaste la alegría más sólo encontraste desilusión,

Bajo tus pies descalzos…

 

Te detienes y en pasmosa quietud quedas como la arena mojada,

Por las lágrimas que detuvo tu reloj…

Más no dejes que ningún alma te prometa el paraíso, ni el maná,

Ni la Tierra prometida, pues la llave del Cielo la tienes tú…

 

 

Silencio…

Me atraviesa la pena cuando diviso un futuro a solas,

cuando por más que me esfuerce se me retuercen hasta las ojeras,

cansada de la contracorriente que me supone tu piel,

que me absorbe cual pajita abstinente, con sed…

 

Dando zarpazos me recorre un frío extraño,

como el que se siente entre la vida y la muerte…

cuando el alma se te despega y se te echa a volar,

para encontrar la paz absoluta y recuperar lo mejor de nosotros mismos…

 

¿A quién le grito ahora con este silencio?

que me deja desnuda como el primer día…

cuando una pureza superior nos abrazaba,

y nos envolvía sutilmente en el bucle de los sueños rotos…

En la Interfase…

Desdeñe a todo lo que se había acontecido, y me di cuenta del enorme vacío que me producía…

Esta vez la vida andaba a pasos agigantados, y yo me había quedado pensando durante mucho tiempo…

Me flaqueaban las piernas por primera vez, para salir huyendo… ¿Quién ponía la zancadilla?

Paré a escribir cuando algo se resolvió, cuando me di cuenta que ya no habían formas de hacerlo…

Que no había más que dar ni más que pedir…

Me hubiese gustado no encontrarme con nada ahí adentro, pero era improbable  que no me desbordara…

Entre tanta miseria me reconstruyo,  a sabiendas de que algo sobra en ese hueco en forma de saco en el que deposito todo lo que soy…

Cuando por más que me digan no escucho a mis razones…

A los que se llaman Hijos de Dios…

A los que se llaman Hijos de Dios, más no tienen la verdad absoluta…

A los que se llaman Hijos de Dios, más levantan falsos testimonios sobre su hermano…

A los que se llaman Hijos de Dios, mientras señalan a los mundanos con lástima,

A todos estos que no ven su propia paja, más si miran la paja que está en el ojo ajeno…

 

A los que viven haciendo reverencia a un Dios que sólo nos manda a vivir en el amor…

A los que más allá de ese amor hacen uso de enseñanzas de mano del hombre,

Y se creen con la potestad de adoctrinar a otros, mientras luchan por los dones que nos fueron regalados…

A todos estos que se creen con el poder de elegir tú lugar en el cielo…

 

A los que se llaman Hijos de Dios, más se olvidan de cumplir los mandamientos…

A los que se llaman Hijos de Dios cuando acuden semanalmente a un lugar en el que muchos permanecen sordos…

A los que se llaman Hijos de Dios, más dominan lenguas venenosas para criticar al prójimo,

A todos estos que calman su sed en vidas espiritualmente insanas…

 

A aquellos que predican el evangelio como un acto heroico para llenarse la boca…

Redimiendo almas en búsqueda para limpiar sus consciencias…

Mientras alguien más fuerte nos acoge a todos bajo su manto,

Sin excepción alguna, cual criaturas errantes…

Pérdidas y Ganancias…

El hastío…el más cruel compañero…

Que me acompaña de día y de noche,

Que me recuerda que por más que una quiera,

No todo está al alcance…

 

¿Qué fue de aquellos tiempos en que todo prosperaba?

Cuando no habían grandes cargas que echarse al hombro,

Cuando me veía a mi misma a través de aquel espejo,

Que ahora hace sombra como mis ojeras…

 

Cansada de luchar por causas ajenas…

Me dispuse a buscar un camino más llevadero,

Donde lo único que quería era acabar el día a tu lado,

Hasta morirme en tus brazos…

 

¿Qué fue aquellas ganas locas de cruzar el charco?

Cuando mis impulsos me invitaban a pasear,

Y a sonreír alegre por las calles llenas de gente,

Que ahora son almas invisibles a mis ojos…

 

Vacías mis arcas mi corazón se llena,

Con la única presencia que divisan mis ojos,

Cuando llega la noche y se hace perfecto,

Cuando sé que eres lo último que quiero ver…

 

 

Descomponiendo-me

Entera, me descompone lo que no pude componer,

lo que no abarca mi mano, lo que se vuelve en mi contra…

Lo que se me escapa sin ser resuelto,

cuando me vuelven a visitar los fantasmas…

 

Despiadada, me flagelo el cerebro sin piedad,

para auto-castigarme a cambio de nada…

Cuando las viejas historias me acechan,

mientras peleas con ellos para despojarme…

 

Algunos vienen y otros van, más algunos permanecen,

como los viejos amigos que recurren para sacar provecho…

De sus ratos de ausencia en compañía,

en busca de un lugar seguro…

 

Incauta, me precipitan los sueños cansados,

la larga agonía del despertar a tu lado…

Cuando quiero que nadie te robe,

y ya no puedas salvarme…

 

 

Sinceramente…

Nota aclaratoria: Hace unos días recibí este regalo de un valor incalculable para mí.A su autor sólo puedo darle las gracias por devolverme a la vida. Desde mi blog quiero dejarle unas palabras…

Sabes que la soledad era el camino más cómodo y más fácil por el que había optado. Tener dinero y conseguir que ni a mi ni en lo posible a los míos les faltara de nada se había convertido en mi nueva meta, en mi única meta.

Sentía que por una vez tenía derecho a ser egoísta y a no dar entrada a cualquiera que quisiera arruinar nuevamente mi vida con falsas promesas o con engaños que me llevaran a perder el rumbo que tanto tiempo había estado buscando.

No sé muy bien cómo me encontraste pero cada una de las palabras que recibí de tí han sido de un valor tan incalculable como este mismo poema que me entregas tumbado a mi lado mientras sonríes…

Sé que no te lo he puesto fácil y que has cargado en tú maleta gran parte del peso que llevaba en la mía, con mis miedos, mi desconfianza, mi inseguridad  y todo aquello que estaba de sobra. Ninguna de tus palabras cayó en sacos rotos…

Y es que tus palabras siempre fueron hechos…

Ahora aquella meta o aquella absurda imposición que dio opción a sentirme sola y “segura” se esfuma… porque tu presencia es lo mejor que me paso en la vida y todo lo que recibo de ti es lo más sano y seguro que tuve nunca…

Desde aquí aprovecho para devolverte tan sólo un poco de lo que me das cada día y con cada demostración. Perdona por todas esas veces que te embesti, como aquel viento externo que tampoco te importaba si estabas a mi lado…

Por todo esto y mucho más sólo puedo decir que Te Amo de la forma más segura que se puede amar a nadie…

Antes de ti nada… Después de ti todo…

JuntosPoema de Franco Nanti

Tras una nube embalsamada se esconde ella…

La estrella que también brilla de día, junto al sol,

pero brillando más que él…

 

Se tiende junto a mi y me deja contemplarla,

sin importarnos las gélidas embestidas de un viento externo…

Me deja dibujarle una vida conmigo,

pidiéndome a cambio solamente lo mismo…

 

Es una hoja cayendo,

vista en el instante preciso, en un otoño constante y perfecto,

donde lo único que me propongo es no dejar de respirarla…

Auto-Stop…

autostop-luminosoMire a mi alrededor buscando la respuesta de muchos viajeros solitarios que hacían parada…
Y que en vez de echarse a caminar preferían hacer dedo para encontrarse con otros viajeros de paso… a los que contar historias sobre su próximo destino…

Y paseando por el gris asfalto de mi memoria recordé cuando viajaba a dos ruedas …
Y cuando cualquier lugar se convertía en un nuevo hogar para buscar respuestas a aquello que se escapa… a aquello que todos queremos resolver…

Entonces me di cuenta  que tras la búsqueda aparecían  pequeñas ráfagas de incertidumbre…
Cuando piensas qué te llevo a ese lugar  dónde armas el puzzle de tus años más prematuros para retroceder… y contar historias  de cuando aún jugabas…

¿Están sus almas tan solitarias como la noche cuando se acaba?

En las resonantes voces del subconsciente sonaban preguntas ligeras …
Como las que hacían aquellos viajeros cuando se encontraban perdidos buscando respuestas ajenas… carentes de  una manta que abrigara sus miedos…

Buscando una hoguera donde hacer cenizas el desengaño de aquello que anhelan…
Despojándose lentamente del peso de sus maletas, rotas de tanto uso… como aquel amuleto incansable que siempre acompaña…

Paré en aquella estación que estaba llena de nuevos seres con interrogantes…
Ansiosos de respuestas envueltas en arte, en algo superior a una palabra que es el fin de toda búsqueda…  dando sentido al motor invisible que algunos tapamos…

Última parada… llena de respuestas que se amontonan en el eco lejano de aquella carretera que alguna vez nos acogio… cuando nos buscábamos entre un manantial de preguntas que ahora son sólo fugaces destellos de lo que éramos…

Donde nada es probable y donde todo es posible…

Sola en el paraíso mire hacia atrás… ¿Dónde estaba la diferencia?gato

Si la misma sensación me invadía ahora, cuando la lucha no vale de nada…

Cuando pare de correr para tomarme un respiro…y vi que no había tiempo…

¿Dónde quedan los sueños cuando todo se convierte en pesadilla?

 

¿Qué fue de aquellos meses en que todo era probable?

Cuando quería huir del lugar perfecto al que me habían desterrado…

Cuando me negué a recibir aquellos abrazos sinceros…de quienes no tenían cabida…

De quienes tenían la entrada prohibida…

 

Quise gritar y que ese alguien me respondiera que era más fuerte que yo…

Pero no recibía respuesta…porque mis oídos permanecían sordos…

Y todo lo que antes era probable ahora sólo era posible…

¿Por qué el desaliento de mi se apodera?

 

Quise llorar y que ese alguien me redimiera…me diera paz…

Y entonces halle mi respuesta…porque en el paraíso se trabajaba también…

Y todo tenía su precio…por el que ahora tocaba pagar el peaje…

De aquellos viejos errores, de aquella huida sin razón…

 

Con la boca seca me dirigí a calmar mi sed al vacio de mis arcas…

Que estaban más vacías que yo…y que aquel sobre que guarde en aquellos meses…

Y me di cuenta que aquel respiro había sido una bocanada de aire….

Que llegaba a asfixiarme…

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