Nota aclaratoria: Hace unos días recibí este regalo de un valor incalculable para mí.A su autor sólo puedo darle las gracias por devolverme a la vida. Desde mi blog quiero dejarle unas palabras…
Sabes que la soledad era el camino más cómodo y más fácil por el que había optado. Tener dinero y conseguir que ni a mi ni en lo posible a los míos les faltara de nada se había convertido en mi nueva meta, en mi única meta.
Sentía que por una vez tenía derecho a ser egoísta y a no dar entrada a cualquiera que quisiera arruinar nuevamente mi vida con falsas promesas o con engaños que me llevaran a perder el rumbo que tanto tiempo había estado buscando.
No sé muy bien cómo me encontraste pero cada una de las palabras que recibí de tí han sido de un valor tan incalculable como este mismo poema que me entregas tumbado a mi lado mientras sonríes…
Sé que no te lo he puesto fácil y que has cargado en tú maleta gran parte del peso que llevaba en la mía, con mis miedos, mi desconfianza, mi inseguridad y todo aquello que estaba de sobra. Ninguna de tus palabras cayó en sacos rotos…
Y es que tus palabras siempre fueron hechos…
Ahora aquella meta o aquella absurda imposición que dio opción a sentirme sola y “segura” se esfuma… porque tu presencia es lo mejor que me paso en la vida y todo lo que recibo de ti es lo más sano y seguro que tuve nunca…
Desde aquí aprovecho para devolverte tan sólo un poco de lo que me das cada día y con cada demostración. Perdona por todas esas veces que te embesti, como aquel viento externo que tampoco te importaba si estabas a mi lado…
Por todo esto y mucho más sólo puedo decir que Te Amo de la forma más segura que se puede amar a nadie…
Antes de ti nada… Después de ti todo…
Poema de Franco Nanti
Tras una nube embalsamada se esconde ella…
La estrella que también brilla de día, junto al sol,
pero brillando más que él…
Se tiende junto a mi y me deja contemplarla,
sin importarnos las gélidas embestidas de un viento externo…
Me deja dibujarle una vida conmigo,
pidiéndome a cambio solamente lo mismo…
Es una hoja cayendo,
vista en el instante preciso, en un otoño constante y perfecto,
donde lo único que me propongo es no dejar de respirarla…